Me estoy aficionando a los vídeos de la cuatro (¿estaré enfermo?). Hace días el PP organizó un concurso en el que el mejor vídeo ganaría como premio un almuerzo con Mariano Rajoy (no sabemos cúan íntimo). El programa de Pablo Motos decidió participar. Hay que reconocer que el hormiguero, a veces, tiene su gracia y esto del sosias de Rajoy a lo John Travolta en Grease tiene su gracia…la crisis con humor pasa mejor, ¿o no?
Pero que quede bien claro que, a mí, me sigue sin gustar Pablo Motos…
Todas las horas que hemos pasado haciendo vudú al muñeco de Pablo Motos casi surten efecto (bueno eso y la manipulación de la máquina del poliespan)
No nos hemos podido cargar a Pablo, y con ello al Hormiguero, pero volveremos a intentarlo…que tiemblen cuatro y los productores del programa porque ya hemos estado cerca…
He de reconocer que Pablo Motos nos ha dado en las narices. Critico su programa un día antes del estreno de la nueva temporada y va y se luce con su primer invitado. La verdad es que no es difícil que te salga “un peazo” de programa si tienes al lado a Javier Sardà pero oye, hay que saber estar a la altura, y ayer lo estuvo.
Sardà fue a presentar su libro (que no se enfade el amigo Basile) pero la verdad es que hizo de todo menos hablar del mismo. Eso si, el “showman” de Motos se marcó con su equipo un baile a lo Bollywood que fue cutre total (en su linea)
Lo peor de todo es que el próximo miércoles tiene de invitado a Andreu Buenafuente, ¡seguro que nos marca otro gol!