¿Qué diferencia a una persona de otra? La pasión. Podemos ser hombres o mujeres, blancos o negros, bajos o altos, creyentes o ateos… pero cuando se tiene una pasión, no se cambia ni se modifica.
La pasión por el fútbol y la pasión por la cerveza hizo que en final de la Champions League, junte a 11 amigos y sean sorprendidos por la magia de la música.
Su pasión los unió, los cautivó y sorprendió, pues 400 personas pusieron su esfuerzo y trabajo, entonando el himno de la Champions League, en el mismo instante que sonaba en el Santiago Bernabéu, en la final del Inter de Milán y el Bayern de Münich.
El sentido de pertenencia, la pasión, que da ser de un equipo, lo supo usar muy bien Heineken, un piso con azafatas, botellas, balones, fotos, camisetas verdes,… generando una plaza con una orquesta sinfónica, un coro vestido de blanco y verde, y un grupo de 60 personas mostrando un cartel que desplegó el mensaje “Madrid piensa en verde”.
La pasión por el fútbol y por Heineken, quedaron en sus vidas, una historia hermosa de contar y más hermosa de haberla vivido.




























Loading
Comentarios recientes